martes, 11 de diciembre de 2007

De la Selva del Perú


Dicen que los habitantes de la selva peruana se caracterizan por ser de sangre "caliente", algunos creen que esta cualidad se debe a los alimentos que acostumbran consumir, otros lo atribuyen al mismo clima de la selva, y otros tantos simplemente a un tema de costumbres.


Hace poco empecé a leer un libro titulado "El Universo Sagrado", en el que el autor Luis Urteaga Cabrera ha recopilado algunas historias, mitos y leyendas de la selva peruana específicamente de los Shipibo-Coniba. El libro viene dividido en partes, con las cuales separa la esencia de una y otra historia de acuerdo a su contenido. Una de estas historias hace referencia a los orígenes de las víboras de la selva y a continuación paso a contarla:


Hace muchos años uno de los habitantes de una tribu había sufrido ciertas heridas producto de una excursión de caza, por lo que se encontraba convaleciente. En su cabaña vivía junto a su madre, su mujer y su hermano menor. Los días pasaban y al no poder incorporarse para salir en busca del alimento ni tampoco atender los sembríos de yuca y platano las reservas de alimentos empezaron a escasear. El hermano menor sale todos los días de caza, sin embargo, debido a su poca experiencia el alimento que consigue no es suficiente. Pasan los días y el herido no mejora, con lo que la mujer cansada de cuidarlo y de no contar con los alimentos que solía suministrar el marido a la familia, coge un cesto y le dice a su suegra que saldrá en busca de alimentos.


El día transcurre y la mujer no regresa, recien al promediar la tarde se le ve llegar radiante de felicidad y cargando a duras penas el cesto. Llega al frente de la cabaña, deposita el cesto en el suelo y vuelca su contenido en la hierba. Para sorpresa de todos este esta lleno de peces, pero no de cualquier tipo, sino d elos más apreciados por su carne. La suegra sorprendida le pregunta cómo es que ha logrado coger tantos peces si las mujeres no saben cómo pescar. La nuera le explica que encontró una pequeña laguna que se está secando.


Luego de quitarle las vísceras y escamas y limpiar el pescado, los cocina en diferentes formas entre canciones y suspiros. A partir de entonces nunca más escasea el pescado en la cabaña ya que la escena se repite día tras día. El cesto parte vacío y vuelve repleto de peces, ni su marido ni la madre de este notaban nada raro en la infinita suerte de la mujer, en cambio el hermano veía con malos ojos a la mujer, la observaba y notaba como su vientre se iba abultando. Varias veces se había ofrecido a acompañar a la mujer para ayudarla y se había sorprendido con la negativa de esta.


Fue entonces que le hermano decidió vigilarla. La mujer tomó su cesto como todos los días y se interna en el bosque, el hermano espera un poco y luego sale en su busqueda. Siguiendo las huellas de la mujer por un pequeño camino llega a una laguna y ve que la mujer se detiene en la orilla, deja el cesto en el suelo y empieza a gritar: ¡Sencainá! ¡Sencaináááá!.


Del agua le reponde un grito aterrador, la superficie tranquila d la laguna comienza a agitarse cuando de pronto, emerge de sus aguas la cabeza y parte del torso de una boa enorme. Empieza a desplazarce por la laguna detrás de los peces que tratan de escapar de la cacería. Luego de un rato se dirige hacia la orilla de la laguna y sacando la cabeza del agua, vomita los peces atrapados a los pies de la mujer.


La mujer presurosa empieza a coger los peces ante la mirada atenta de la boa, que al desaparecer el ultimo de los peces en la cesta, empieza a sacar su voluminoso cuerpo de la laguna, se desplaza en la hierba con movimientos elegantes y se acerca a la mujer con la cabeza erguida. La mujer se aparta del cesto, se despoja de sus ropas y abre los brazos a la boa que se va enroscando en el cuerpo desnudo, mientras acaricia la piel de la mujer con su lengua. Durante un buen rato intercambian caricias y ternuras hasta que finalmente , luego de poseer a la mujer, la boa empieza a desenroscarse de la mujer y retorna a la laguna.


La mujer toma sus ropas y cubre su desnudez, acomoda el cesto sobre su cabeza y emprende el camino de regreso a la cabaña. El joven cuñado ha tenido tiempo suficiente para urdir su venganza mientras experimenta una mezcla de horror y asco. Espera que la mujer se haya marchado y sale de su escondite. Se acerca a la orilla de la laguna en donde crecía un poco de maleza y desde este nuevo escondite, imita el llamado y la voz de la mujer: ¡Sencainá! ¡Sencaináááá!. La respuesta de la boa no se hace esperar y repite nuevamente el ritual de hace unos momentos. Cuando esta sale a la orilla para vomitar los peces el joven cuñado utiliza su arco y flechas y le aplica varios tiros certeros. Cuando las convulsiones de agonía de la boa cesan, sale de su escondite y con su cuchillo de caza empieza a seccionarla en varios pedazos que va arrojando en diferentes direcciones.


Una vez terminada su tarea, regresa a la cabaña en donde rechaza los peces ahumados que la cuñada le ofrece e impide que su madre y su hermano los coman. Ante el asombro de ambos les cuenta todo lo que vió y lo que hizo. Al verse descubierta y conocer la suerte de su amante, la mujer sufre una crisis, abandona la cabaña corriendo y se dirige hacia la pequeña laguna. El joven parte detrás de ella y la cuando está acercandose la ve caerse entre la hierba del bosque retorciendoce con los dolores del parto. No se acerca al ver con horror que en medio de las contorciones del cuerpo de la mujer esta va pariendo las diferentes víboras que poblarían luego la región. Escurriendose entre las piernas de su madre muerta, las pequeñas víboras se pierden entre la maleza, trepan en los árboles y otras se hunden en el agua.


De pronto de la laguna llega un ruido que atrae la curiosidad del joven. Se acerca con cuidado agazapado en la maleza y ve con asombro que otra boa más grande que la anterior se agita en el agua dando gritos. Cuando se acerca a la orilla se transforma en una mujer y sale de la laguna, comienza a buscar entre la maleza y va recogiendo uno a uno los pedazos ensangrentados de la primera mientras les va diciendo: Si hubieras obedecido a tu madre, esto te ha sucedido por meterte con mujer ajena. Reúne los pedazos de la boa y comienza a ordenarlos como si estuviera armando un rompecabezas; coloca primero una parte adelante y luego la cambia hacia atras, pacientemente termina de armar el cuerpo de la boa, mientras el joven observa atónito, oculto entre la maleza.


La ve dirigirse hacia un recodo pantanoso de la laguna y arrancar un pedazo nudoso de liana, regresa hacia el cuerpo despedazado de la boa y hace gotear la resina que brota de la liana encima de los tajos. El joven observa sorprendido como las heridas empiezan a cerrarse y los pedazos se van soldando unos a otros. De repente ve como el cuerpo que hasta hace unos momentos estaba destrozado, empieza a moverse como si nunca hubiera sido dañado. La mujer comienza a regañar al hijo airadamente y lo obliga a regresar al agua, esta va detrás de él y mientras se va introduciendo al agua va recuperando su aspecto de boa.


El joven sale de su escondite y recoge el pedazo de liana con el que la boa curó a su hijo y parte de regreso a la cabaña. En ella vierte la resina en las heridas del hermano y ve como se recupera al momento.


Esta es la leyenda que explica como se originaron las víboras y cómo los antepasados de la selva conocieron las propiedades curativas de esa liana que hoy llaman boa-huasca.

viernes, 7 de diciembre de 2007

El Tarot de Veronika Cap. I "El reencuentro"




Veronika llegó temprano al aeropuerto internacional de Barcelona, envuelta en recuerdos entró en un café a esperar a que llegara el vuelo de Delta procedente de Nueva York. Mientras tomaba un desayuno ligero, se le vinieron a la mente algunos recuerdos de la infancia, aquellas vacaciones que pasaba en su casa de campo en las afueras de Barcelona. Fue en esos tiempos, cuando apenas tenía 5 años, que conoció a Javier. El tenía ya 7 años y vivía cerca a su casa, y ese fue el primero de muchos veranos que compartirían hasta que Javier se despidió un día, viajaría a los Estados Unidos a seguir estudios de publicidad. Los altoparlantes del aeropuerto la alejaron de sus recuerdos y la despertaron justo para escuchar que el vuelo 94 de Delta, procedente de Nueva York estaba aterrizando en esos momentos.
El Boeing 767 se posaba suavemente en la pista de aterrizaje y a Javier le afloro toda la ansiedad que había estado ocultando. Habían pasado 8 años desde aquel día en que en ese mismo aeropuerto tomó un vuelo para alejarse de su pasado. Se sentía emocionado por volver a ver a Veronika, nunca habían perdido el contacto en todos estos años, ella se decidió por la Facultad de Derecho, luego de haber buscado su vocación por un largo tiempo; él en cambio estaba seguro de lo que quería, estudió publicidad en Nueva York, siempre fue un muchacho creativo y tenaz y lo demostró al conseguir un puesto en una de las mejores empresas de publicidad de Manhattan, y luego varias cuentas importantes para ésta. A pesar de ello, él seguía sintiendo que no había logrado sus metas, algo lo incomodaba y no sabía que era. Tal vez ese fue el motivo por el cual pidió su transferencia a las oficinas de la compañía en Barcelona.
Ambos se encontraron justo cuando él pasaba la puerta de llegadas internacionales y se fundieron en un abrazo, se habían visto durante esos años en los viajes que hizo Veronika a Estados Unidos, pero la emoción que sintieron esta vez fue nueva. Los amigos salieron del aeropuerto y se dirigieron rumbo al piso que la agencia de publicidad había rentado para Javier, en el trayecto charlaban y reían, por un momento parecían aquellos dos niños que pasaban los veranos juntos, sin embargo, conforme iban ingresando al centro de la ciudad, la fluidez de la conversación se fue apagando, Javier había entrado en una especie de letargo, los recuerdos venían a su mente y lo arrastraban a otras épocas, a recuerdos que ni siquiera Veronika conocía.
Entraron en el departamento, completamente amoblado y equipado, tenía una terraza desde donde podías ver una parte de la ciudad. Estaba claro que Javier era uno de los ejecutivos más importantes y con mayores premios de la agencia. Revisaron el departamento, y notaron que el refrigerador tenía suficientes provisiones hasta el fin de semana. Javier tomó dos botellas de cerveza de la marca Damm y le ofreció una a Veronika que se había retirado a la terraza a contemplar la vista. Mientras Javier revisaba la cerveza y notaba que era una de las cuentas que manejaría para la agencia, notó que su amiga estaba algo preocupada, pero no atinó a preguntar.
Desempacaron el equipaje y decidieron terminar de instalarse el fin de semana, por ahora, Javier quería salir a ver la ciudad, además ya el estómago iba requiriendo comida catalana. Salieron del edificio y tomaron un taxi, el destino: la calle La Rambla. Veronika le explicaba en el camino que en esta calle encontrarían miles de tiendas, restaurantes y bares. Ingresaron al restaurante Cosmos y entre un vino blanco y los deliciosos platos que probaron, fueron recordando pasajes de su pasado juntos.
Fue entonces que Veronika le pidió un favor, recordó que cuando Javier tenía 14 años, tenía entre sus más preciadas pertenencias un juego de barajas Rider para leer el Tarot y que siempre practicaba con Veronika. Con el tiempo sus lecturas del Tarot se iban afinando y en varias ocasiones los resultados de las lecturas los sorprendieron. Veronika deseaba que su amigo le tirara las cartas. En un principio Javier le dijo que no las había traído con el en el viaje, lo que Veronika no creyó, él y sus cartas eran inseparables. Él se negaba y ella insistía, hasta que finalmente Javier le preguntó el motivo de tanta insistencia.
A pesar de que Veronika siempre sonreía, no era un buen momento en su vida, las constantes peleas entre sus padres la preocupaban y habían logrado alejarla de sus estudios, estaba a punto de perder el semestre. Javier siempre le había dicho que el Tarot no era un medio para ver el futuro, sino más bien, una forma de conocerte más y aprender de uno mismo. Si bien es cierto el Tarot te muestra muchas cosas y personas que llegarán a tu vida, las decisiones que uno toma al respecto son las que finalmente guían tu destino. Ella recordaba todo esto y, ahora, le pedía a su amigo que la ayude a salir de la confusión en la que se sentía.
Javier accedió, como Veronika había adivinado, había traído con él su Tarot; pero no sería hoy la lectura, estaba cansado con el viaje y la cerveza y el vino lo habían relajado mucho. Además, al día siguiente debía presentarse en la agencia a tomar su cargo y formar su equipo. Dejarían la lectura para el fin de semana, con la condición de que Veronika le ayudaría a terminar de instalarse.

Del Tarot y otros Demonios


Una de las principales causas por las que una persona termina leyendose el Tarot, desde mi punto de vista, es en algunos casos, la búsqueda de respuestas. Muchas veces las personas nos sentimos embargadas con problemas y dudas y recurrimos a métodos "alternativos" para poder soltar un poco de la presión acumulada. Sin embargo existe aún mucho recelo en cuanto a solicitar este tipo de servicios. Este recelo se debe, nuevamente desde mi punto de vista, a dos factores fundamentales: El miedo a ser victimas de estafa y el miedo al qué dirán.


Permitanme por unos minutos exponer estas reflexiones y de paso dar algunos ejemplos para sustentar mi punto de vista.


El miedo a ser victimas de una estafa resulta de un grupo de personas que se dedican entre comillas, a la lectura del Tarot, el fín de estas personas es el de decirte que te han hecho algún "daño" y que ellos pueden curarte, e incluso devolver el daño. Normalmente lo que cobran por el servicio de lectura es algo simbólico, la idea es atraerte y una vez que estas envuelto en la lectura, proceden a venderte la cura al daño recibido, en este caso, el costo es muy superior. Para mi, el leerse las cartas del Tarot resulta una especie de ayuda para conocerte mejor, y la evaluación a la persona que me lee en ese momento implica el poder traducir lo que las cartas dicen. Si uno va a ver a una tarotista en busca de consejo, encontrará consejo, si vas en busca de respuestas, las respuestas saldrán de tí, si vas en busca de los números de la loteria, encontrarás una desilución. Yo creo que el Tarot te puede señalar acontecimientos, pasados, presentes y futuros, sin embargo el futuro depende netamente de las decisiones que tomes tú con respecto a las cartas. Para no caer en el engaño, les recomiendo tomar la lectura del Tarot como lo que es, un medio para conocerse mejor y para tomar decisiones. Tambien les aconsejo visitar a alguna tarotista por recomendación, de ser su primera vez, recuerde que usted está en capacidad de evaluar el servicio que le bríndan.


El otro motivo por el que las personas nos sentimos reacias a visitar alguna tarotista es el miedo al qué dirán, es algo parecido a visitar a un psicólogo. Por mi parte, creo que la decisión de visitar una tarotista es algo muy personal y debe ser tomada con seguridad. El ir a una consulta no debe de llevar consigo este recelo, y si finalmente decidió ir, sáquele provecho. Muchas personas se vuelven clientes frecuentes, y muchas otras no vuelven jamás; esto dependerá de la calidad de la consulta, y, al hablar de calidad no me refiero al costo de la consulta.


Actualmente, existen una infinidad de servicios y tambien una variedad de precios. ¿Cuál es el mejor?, eso es algo que cada uno debe de responder ya que es un tema bastante amplio y lo que para unos es bueno, para otros no siempre es igual. Sin embargo, como les dije, existen diferentes servicios y eso es bueno para el consumidor y para animarse a consultar las cartas, la decisión debe basarla en sus necesidades y posibilidades, existen las llamadas a celulares y teléfonos fijos, las lecturas por e-mail, las visitas en casa o a algún consultorio, los chats de lecturas de Tarot, etc, etc, etc.


La curiosidad es tambien un motivo de fuerza al momento de consultar por primera vez el Tarot, depende de cada quien que esa primera vez sea positiva o negativa. ¿Ustedes que opina?

lunes, 26 de noviembre de 2007

Historias orientales


Alrededor del mundo existen una cantidad enorme de leyendas, mitos e historias. A mis 31 años he tenido la suerte de pasar algunos años viviendo y trabajando en Japón, y, digo suerte porque es un mundo diferente, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Sin embargo esas diferencias son lo que lo hacen, a mi entender, un país sumamente interesante para visitar y conocer. Sin embargo no escapan a las costumbres y creencias populares.


Peliculas de terror como El Aro o La Maldición, dejan entrever una cultura singular, tal vez otro punto de vista arraigado en lo cultural y por qué no, en lo religioso. Siendo un país que ha pasado por muchas guerras, la mayoría internas por la época del feudalismo y hoy por hoy con una de las más altas tasas de suicidios en el mundo, no debería sorprendernos la cantidad de historias de fantasmas que existen y menos aún si es que ponemos atención a que es un pueblo en el que la religión es casi casi parte de su cultura.


Historias de almas en pena en no pocos colegios y hospitales, zonas en las que ocurren extrañas apariciones, cementerios por diferentes lugares y en calles oscuras. Parece mentira en uno de los países más tranquilos y seguros del mundo.


La historia que les voy a contar se la escuche a un amigo en el trabajo y hacía referencia a algo que le pasó a otro peruano mientras vivía en Okinawa. Este peruano, una de las personas más caballerosas que he conocido, llevaba viviendo en la pequeña isla de Okinawa por unos 5 años, hasta ahí llegó a visitarlo su hermano menor así que en la noche, salieron a recorrer la ciudad de en la que vivían, para hacerlo más interesante salieron a pie. Visitaron un par de bares en donde bebieron y comieron y ya a eso de las 2 de la mañana decidieron volver a su departamento, en el trayecto se encontraron con un par de amigos que vivían en el mismo edificio que ellos, así que siguieron el regreso a casa juntos. Mientras que caminaban iban conversando, el hermano mayor, que además dominaba el idioma japonés, iba un poco más adelantado que los otros. Al entrar por una calle vieron venir hacia ellos en dirección contraria a una abuela, la cual al cruzarse con el hermano mayor le hizo una benia y lo saludo, este sin embargo no respondió el saludo y en su lugar apretó el paso alejandose rápidamente, los amigos y el hermano menor que venían detrás se sorprendieron de su actitud y apresurándose lo alcanzaron.


Este seguía avanzando y al parecer bastante apurado, el hermano menor le preguntó entonces qué es lo que le pasaba, por qué el apuro, a lo que le respondió: "¿No te has dado cuenta? esa viejita no tenía pies, es un fantasma!!!!. Ninguno de ellos atinó a voltear a confirmar este detalle y aceleraron el paso aún más.


Existen personas que piensan que si puedes ver fantasmas, escucharlos y por lo tanto hablarles, hay una gran posibilidad de que éste no quiera alejarse mucho de uno, ¿se imaginan?, es como para sentirse en medio de la pelicula "Sexto sentido".


Algunos mitos en el Perú

Existen muchas historias, muchas de ellas inspiradas en antiguas creencias, en el Perú, desde sus costas hasta sus junglas vírgenes, pasando por su coordillera, se describen personajes fantasticos y muchas veces aterradores. Muchos entendidos refieren estas historias, leyendas o mitos a la necesidad de los pueblos de comprender o darle un significado a todo aquello que no pueden entender. En otros casos estas historias se convierten en fábulas que buscan dar una lección a quien las escucha o lee.
Tenemos por ejemplo en la sierra peruana, la historia o mito del Jarjacha, incluso existe un blog con ese nombre en el que se habla acerca de misterios y terror. Dicen en muchos lugares de la sierra que el Jarjacha es un ser maldito, una persona mitad humano mitad Llama (especie de camélido sudamericano) que sale por las noches y debe su condición o maldición en este caso a que ha practicado el incesto.
Este ser al deambular por las noches no dudará en comer el cerebro de quien se le cruce en el camino, volviendo a la normalidad durante el día. En algunos poblados al presentir que alguno de sus habitantes es un Jarjacha lo cazan por la noche con cuerdas y sal , ya que dicen que la sal vuelve a estos seres a la normalidad. Sin embargo esto no los salva de ser expulsados del pueblo no sin antes haber recibido varias pedradas.
Dicen los entendidos que este mito nació debido a que en las serranías del Perú (y me imagino que en otras partes de sudamerica), el acto del incesto era una práctica normal, sin connotaciones morales, es decir que no se veía como algo malo. Con la transformación a la religión cristiana y como parte de la predicación del evangelio se creo este mito, con el cual se pretendía educar a estos pueblos diciendoles que un terrible castigo llegaría si continuaban con estas prácticas.
Por otro lado en la selva peruana, existe el mito del Tunche, un ser sobrenatural que puede adoptar cualquier forma y que según algunas versiones, protege la selva. Si no sientes respeto por la naturaleza, el Tunche adoptará alguna forma para seducirte, engañarte y lograr que lo sigas. Este te llevará al interior de la selva de donde nunca más volveras. En algunas versiones no vuelves porque el Tunche desaparece y te deja solo a tu suerte en medio de la selva, en otras versiones le servirás de alimento. La selva peruana y sus pobladores más antiguos siempre se llevaron bien, para estos la selva, la naturaleza es la fuente de la vida, es quien los alimenta y por ello les genera mucho respeto. Hoy en día el desarrollo ha llegado hasta ella y diariamente recibe un numero importantes de visitas, personas que vienen a admirarla y conocerla y otras que vienen a explotarla, tal vez a estos ultimos, se les presente el Tunche, un consejo, traten de ver los pies de las personas con las que conversan.
Con la llegada de la industrialización, se popularizó el mito del Pishtaco, esto junto con la llegada de capitales extranjeros que invirtieron en grandes maquinarias para procesar productos agrícolas o inversiones en la red de ferrocarriles. Muchos de estos inversores extranjeros provenían de Europa, al igual que los españoles que conquistaron el imperio de los Incas. Según el mito el Pishtaco es un ser que lo que hace es matar personas y extraerles su grasa, la cual se utilizará para engrasar las grandes maquinarias. Se puede notar que la desconfianza por aquellas personas "diferentes" producía incluso miedo, se les veía como seres despiadados que podían quitarte la vida en pos de su beneficio. ¿Se imaginan toparse con un personaje del tipo Jack el destripador en una de esas noches serranas en donde lo único que te ilumina son las estrellas?, allí en medio del campo donde si gritas, tal vez, nadie te escuche.
Existen un gran número de historias, mitos y leyendas tal vez durante un viaje por este extenso territorio escucharan algunas, tambien encontrarán diferentes versiones, algunas datan de muchos siglos atrás y otras tal vez, solo tengan algunos años. Los invito a que recorran el Perú y se encuentren con estas fantasticas historias, por mi parte en cuanto se me presente la oportunidad, haré ese viaje.
Las versiones que yo he puesto en este post han sido recogidas de internet, otras las he escuchado de amigos de provincia, ¿ustedes que versiones han escuchado? o en todo caso, ¿qué historias tienen para contarnos?

jueves, 22 de noviembre de 2007

Amor Maternal


Una de las primeras historias que me contaron fué en el colegio, en la primaria para ser más exacto. Se acercaba el día de las madres, que aquí en Perú se celebra el segundo domingo de mayo de cada año. La historia la contó una de mis profesoras de aquella época, en el salón de clases, me imagino que lo que buscaba era hacernos ver el inmenso cariño que una madre puede sentir por sus hijos, sin embargo, cuando tienes 10 u 11 años, una historia como esta puede ser vista de otra manera.


Cuentan que en el hospital Edgardo Rebagliati de Lima, una enfermera que acababa de entrar al turno de la noche y empezaba a hacer su guardia recorriendo los pasillos de aquel inmenso hospital escucho una voz proveniente de una de las habitaciones de la zona de maternidad, al entrar a la habitación se encontró con una mujer que trataba de ponerse en pie de la cama en la que se encontraba, el camisón que llevaba puesto estaba manchado con sangre y la mujer al ver a la enfermera le empezó a decir que su recien nacido se estaba asfixiando que vaya a verlo, que lo ayudara, la enfermera trató de calmar a la señora, que amenazaba con ir ella misma si es que la enfermera no se dirigía cuanto antes a ver al recien nacido en la sala en donde descansaban todos los bebés. La enfermera le dijo que no se moviera, que se calmara, tal vez, la mujer había dado a luz por cesárea y el corte se le estaba abriendo debido al esfuerzo, por ello la sangre en el camison. Entonces salió hacia la sala de los bebés donde efectivamente encontró al recien nacido asfixiandose debido a una mala posición en la que dormía, lo tomó en sus brazos y le dió algunas palmaditas.


El bebé comenzó a llorar, así que la enfermera empezó a acurrucarlo para que se durmiera. Justo en esos momentos llegaba otra enfermera del turno, a la que le tocaba ese recorrido. La miró extrañada y le preguntó que hacía ella por ahí y si se había equivocado en su recorrido. La enfermera le explicó lo ocurrido y fué a buscar al doctor en emergencias ya que debían ir a ver a la madre de la criatura que debía estar necesitando que la cosa nuevamente.


Al llegar a la habitación la encontraron vacía, ni siquiera había restos de sangre, la enfermera pensó que se había confundido de habitación por un momento, sin embargo esa era la habitación. Al llegar el personal para el cambio de turno se enteraron de lo ocurrido y empezaron a indagar por el bebé con la enfermera que lo había salvado de una muerte segura. Al indicarle a una de las enfermeras cuál era el bebé, esta leyó los datos para ver quien era la mamá de la criatura. Al principio se desconcertó, luego le preguntó a la enfermera de la hazaña si estaba segura, esta le respondió que sí. Resulta que la mamá de aquel recien nacido había tenido un embarazo complicado y había muerto durante el parte en el turno de la mañana, aquella enfermera había asistido al parto.

¿Y a ti? ¿nunca te pasó nada raro?


Ayer junto con MASA visitamos a la doctora Rosa, madre de un compañero de colegio, ella acaba de llegar desde brasil en donde radica junto con su familia. Como siempre en estos casos decidimos ir a cenar algo mientras nos poníamos al día con las noticias que traía, siempre ha sido una especie de tía de cariño para nosotros.


Todo marchó como siempre, las noticias que traía de Brasil se desarrollaban entre la vida de padre de familia que lleva Daniel junto con su esposa, su recien nacida hija, el restaurante que ha tomado y que ahora dirije en una primera aventura comercial. La conversación era amena y se prolongaba, así que decidimos continuarla en casa de la doctora.


Es inevitable en este tipo de conversaciones que te pregunte ahora por tí, así que le contamos en que andabamos trabajando cada uno y le contamos acerca del blog, de la página web y de las historias que ibamos recopilando y posteando. Esto originó que la conversación se centrara en alguna cosa rara que hayamos vivido, y cada uno comenzó a lanzar sus historias, algunas ya estan posteadas otras las postearemos apenas tengamos un tiempito. Pero hoy voy a postear la historia que nos contó la doctora.


Cuando se casó, la doctora y su esposo tomaron una farmacia en uno de los distritos a las afueras de Lima, junto con la farmacia y debido a que esta se encontraba tan lejos, tomaron tambien una casita en alquiler en donde iban a vivir, digo iban porque no se quedaron más de 10 días. En la casa habilitaron la cocina junto con una mesita para las comidas y el dormitorio. Desde un principio la casa era "pesada", no se si a alguno de ustedes les ha pasado que entran a algun lugar y sienten una pesadez, un ligero malestar, algo así como que algo no anda bien ahí; si la respuesta es sí entenderan que era lo que la doctora sentía cuando iba de la farmacia a la casa al mediodía para cocinar el almuerzo. Sentía el ambiente pesado, frío, en un principio pensó que se debía a que aun no amoblaban toda la casa y que tal vez lo que sentía era solo el vacío, sin embargo, trataba de cocinar lo más pronto posible para volver a la farmacia y volver con su esposo a almorzar.


Los días pasaban y aquella sensación iba creciendo en vez de irse, llegó el primer fin de semana y decidieron tomar un descanso en la casa que tenían en otro distrito de Lima. Para ello el esposo pidió a su hermano que se quedara en la casa mientras se ausentaban. Al volver del fin de semana, el cuñado de la doctora les dijo algo confundido que su casa era bastante rara, les contó que en el inodoro del baño el agua se corría sola, que varias veces descargaba el agua a pesar de que el había revisado el tapón y este se encontraba en buen estado. Tambien les ocntó que en la cocina las ollas sonaban, que tal vez, había alguna corriente de aire que hacía que se movieran ahí colgadas. Nunca se imagino que en aquella casa pasara algo malo, simplemente les dijo que aquellas cosas le habían parecido raras.


El esposo no tomó en serio estos comentarios, pero la doctora recordó haber sentido ruidos en la cocina mientras dormía. Volvieron a la rutina diaria, pero un día el esposo hizo las compras de los viveres para la semana, compró carne y verduras y las puso en una caja, la doctora tomó la caja y la llevó a la casa, la dejo en el suelo unos momentos mientras iba al baño. Cuando volvió se dispuso a mover la caja y de repente debajo de esta aparecieron decenas de gusanos, de aquellos blancos que se movían y retorcían, salió corriendo hacia la farmacia para llamar a su esposo con el cual regreso, al volver, los gusanos llegaban casi hasta la puerta principal. La doctora no quizo volver a entrar a la casa, en cambio su esposo entró tomó un frasco de alcohol y lo roció encima de los bichos, les prendió fuego y cuando este se apagó cerraron la casa. Nunca volvieron a la casa, la devolvieron y todos los días hacían el recorrido desde su otra casa hasta la farmacia para trabajar.


Al mes, una señora con dos hijos tomó la casa en alquiler, la doctora se enteró porque esta comenzó a ir a la farmacia constantemente llevando a su hijito para que la doctora lo viera y le recetará alguna medicina. La señora le contó que su hijito antes de mudarse se enfermaba de los bronquios, pero nunca lo había visto con tanto miedo, no quería quedarse solo en casa por ningún motivo. La doctora nunca le dijo que ella había vivido antes ahí, hasta que días despues la señora le preguntó, le dijo que una vecina le había dicho que en esa casa ella era la cuarta persona que la alquilaba, que no sabía porque todas las personas que la alquilaban se iban pronto de ahí, tambien le dijo que la doctora había vivido antes de ella en aquella casa.


La doctora no quizo asustar a aquella mujer así que no le dijo nada de lo que ella había vivido ahí.


Con MASA, luego de retirarnos, nos pusimos a divagar en las causas de aquellos hechos, para él, alguna persona debió haber hecho alguna brujería en aquella casa, para mí, algo malo pasó en esa casa, y sea lo que sea que cause estas cosas esta tratando de enviar un mensaje.


¿Ustedes que creen?


miércoles, 14 de noviembre de 2007

Historias de Taxi


En el Perú, me imagino que por su diversidad cultural y por la ventaja o desventaja de tener costa, sierra y selva, existen infinidad de historias y leyendas, algunas como en la sierra por ejemplo, buscan educar a sus pobladores y se convierten en una especie de fábulas con una enseñanza final. En la selva, sus habitantes creen en la naturaleza, y sus antepasados trataban de explicar con leyendas muchas de las cosas que no tenian sentido para ellos.


Muchas veces la profesión que uno desempeña puede ser tambien motor de diversas historias, choferes de buses o camiones que viajan de un lado a otro, pescadores que cuentan historias de ahogados, enfermeras que han visto cosas curiosas en sus guardias, en fín.


Esta es una historia que escuche cuando era más joven, circulaba por Lima y desconozco realmente su origen, sin embargo es bastante buena como para contarla en este blog.


Una noche cualquiera, un taxista hacía sus recorridos nocturnos por Lima en busca de pasajeros, iba dando vueltas por el cercado de Lima y no conseguía pasajeros, así que decidió enrumbar hacia Surquillo, tal vez por ahí alguien necesitaría de sus servicios y si no, podría detenerse a tomar un café en el Tobara.


Justo iba acercandose a la zona del cementerio de Surquillo cuando una mujer, joven, le hizo señas para que se detuviera, la mujer subió y le pidió que la llevara a una dirección en Miraflores. Era una noche fría, de esas noches de invierno con llovizna a la que tan acostumbrados estamos los limeños, la mujer parecía tener frío y no andaba muy abrigada, el taxista notó esto, además que era una mujer joven y atractiva así que se ofreció a darle su chaqueta para que se abrigara. la mujer accedió encantada y fueron conversando por el camino, entre otras cosas el taxista pudo saber que se llamaba Jessica y que tenía 24 años hasta que llegaron a la dirección señalada. la mujer bajó del taxi e iba a entregarle la chaqueta a lo que el taxista le pidió que se la quedara, que el pasaría al día siguiente a buscarla. La mujer aceptó y el hombre siguió con su camino, contento, pensando que había encontrado a la mujer de sus sueños.


Al día siguiente, después de descansar, el taxista fue en busca de aquella mujer, solo se detuvo a comprar unas flores para obsequiarselas, llegó a la dirección, tocó el timbre y salió una joven, no a la que había llevado la noche anterior, preguntó por jessica y la joven se quedó algo desconcertada, entonces el taxista le explicó que la había traído a casa la noche anterior y le había dejado su chaqueta para que se abrigara. La joven llamó entonces a su madre, a la que le explicó lo mismo.


La madre, algo sorprendida por la historia, solo atinó a explicarle que Jessica era su hija mayor y que había fallecido hacía un par de semanas. El taxista pensó en un principio que era una broma o que simplemente querían desacerse de él, ante esta situación la madre un poco más calmada invitó a pasar al taxista a su casa y se pusieron a conversar, le explicó que la habían enterrado en el cementerio de Surquillo y le mostró algunas fotos. El taxista reconoció al instante a Jessica y le pidió a la señora que lo llevara a ver la tumba.


la señora accedió y salieron hacia el cementerio, lo que encontraron colgado en el nicho en el que descansaba el cuerpo de Jessica era la chaqueta del taxista.

Vigilando la Casa

Hace algunos años, mi amigo José, compañero del colegio y de innumerables juergas, pasó por lo que algunas personas llaman "encuentro con lo desconocido". Su hermana mayor, casada y con un hijo de 4 años le pidió que se quedara en su casa unos días ya que ella debía viajar a provincia para resolver unos asuntos.
Mi amigo José y su familia son de Huancayo en la sierra central del Perú, y vinieron a Lima para que él siguiera sus estudios secundarios en un colegio de la colonia japonesa, en donde estudiamos juntos.
Esta historia que me contó le pasó cuando ya habíamos terminado la secundaria y nos preparábamos para ingresar a la universidad.
Resulta que durante la semana que se quedó en casa de su hermana todo trascurrió con normalidad, hasta el último día en que despues de lavar su ropa y comer algo se quedó dormido, era temprano en realidad pero el estaba cansado. Mientras dormía placidamente, sintió que alguien le tocaba repetidas veces el hombro, abrió los ojos y delante de él se encontraba un niño de unos 10 años, reaccionó solo cuando este empezó a decirle "Javier está jugando en la pista".
José se sorprendió de que el niño que estaba viendo era real ya que hablaba, pero no lo podía creer ya que no lo conocía, las puertas de la casa estaban cerradas y no había forma de que alguien entrara. Parpadeó para recuperarse de la impresión y ya se disponía a preguntarle al pequeño que demonios hacía dentro de la casa de su hermana, cuando aquel niño salió corriendo de la habitación.
José temiendo que no solo fuera el niño quien había entrado en la casa, sino tambien algún delincuente, tomó un palo con el que dormía y salió tras el. Revisó en toda la casa y no encontró a nadie, revisó la puerta de la casa y estaba cerrada con llave, por ultimo revisó las ventanas y comprobó que tambien estaban cerradas.
Todos tenemos en nuestro grupo de amigos, a uno de ellos que se caracteriza por estar en todas las fiestas, ser el que más bebe, el que más come, pero el que menos quiere ayudar a pagar las cuentas. En mi grupo de amigos este es el gordo Beto.
José aún asustado con lo que acababa de pasarle y encontrandose solo se decidió por llamar a Beto invitandolo a tomarse unos tragos en casa de su hermana, éste tal y como esperaba José, aceptó de buenas a primeras la invitación y llegó a la casa en una hora.
Salieron juntos a comprar una botella de ron y una de coca cola para poder mezclar la bebida, aumentar el volumen del preparado y reducir los efectos del ron, claro está que José lo que más quería en ese momento era salir de aquella casa, por lo menos para distraerse y no volver solo.
la noche transcurría con normalidad mientras conversaban y bebían el licor, aunque José seguía inquieto, no aguantó más y en medio de la conversación le dijo al gordo:
José: Gordo ¿sabés por qué te dije para que vinieras?
Beto: Para tomarnos este ron pues!!!.
José: no gordo, lo que pasa es que me ha pasado algo esta noche.
Beto: ¿Qué cosa? ¿Te has peleado con tu enamorada?
José: No gordo...
Beto: ¿Entonces?
José: te voy a contar pero no te vayas a asustar...
Beto: ¿Qué ha pasado carajo?!!!!, cuenta de una vez!!!!
José le contó la historia y el gordo no le creyó en un principio, penso que le estaba tomando el pelo, pero cuando notó en la cara de José el miedo, se le heló la sangre y empezó a recriminarle, el gordo quería irse a su casa, pero José le pidió que se quedara, estuvieron un rato discutiendo y al final el gordo se quedó hasta la mañana siguiente. No hace falta decirles que no durmieron, solo se lo pasaron imaginando cosas y bebiendo, ninguno de los dos quería dormirse.
A eso del mediodía llegó la hermana de José con su sobrino, aún no terminaba de desempacar sus cosas cuando José, con el gordo Beto al lado, le empezó a contar a su hermana por lo ocurrido, esta se quedó intrigada con la historia y le pidió que le describiera al niño que había visto, José lo describió y solo en ese momento la cara de su hermana cambió, se puso nerviosa y fué hacia la cocina a beber un vaso con agua.
Ambos lo siguieron preguntandole qué pasaba, solo cuando su hermana se calmó un poco se dieron cuenta del por qué se había asustado tanto como ellos. Hacía una semana antes de que José viniera a cuidar la casa de su hermana, un niño que jugaba en la acera con su pelota, salió corriendo detras de esta hacia la pista, no vió el auto que venía y este no pudo frenar a tiempo, el pequeño niño murió en el acto.

Paseo en Taxi


Mientras vivía en japón conocí mucha gente e hice muchas amistades una de ellas fué una pareja de esposos que me contó una historia que habían vivido en Lima, por supuesto ellos eran peruanos y radicaban en Japón al igual que yo por cuestiones de trabajo.





En uno de sus viajes a Lima para visitar a sus familiares, me cuentan que salieron a una discoteca con unos amigos, la pasaron bailando y bebiendo, pero sobretodo relajandose del estres acumulado de horas y horas de trabajo en una fábrica de computadoras, sumado a la rutina de un par de años de pasar del trabajo al departamento y del departamento al trabajo.





Ya entrada la noche, decidieron que era momento de volver a la casa de los padres del esposo, en donde se estaban hospedando, así que tomaron un taxi, aquí en el Perú es sencillo tomar uno, simplemente lo detienes y negocias con el taxista la tarifa de acuerdo a la distancia. La diversidad de vehículos que se utilizan para el servicio de taxi va desde pequeños autos Tico de la marca koreana Daewoo, hasta stations wagon de diferentes marcas japonesas, todo de acuerdo a la capacidad y comodidad que desee ofrecer su conductor, el cuál normalmente es una persona independiente propietaria del vehículo.





El taxi que tomaron era de estos ultimos, una station wagon, acordaron con el taxista el costo del servicio y se subieron al taxi, hasta aquí todo normal, sin embargo mientras recorrían las calles de Lima por la madrugada, la esposa se volteó y vió que en la parte del maletero había un niño durmiendo, esto la extraño y dandole unos suaves codazos a su esposo que iba distraído con la música que pasaban por la radio, le hizo señas para que volteara a ver, comprobando este que había un pequeño niño durmiendo ahí.





La esposa una mujer de 26 años bastante curiosa, no aguantó y le preguntó al taxista sobre aquel niño, a lo cual el taxista sin inmutarse, le respondió que era su pequeño hijo de 7 años. Esta respuesta no la tomó a bien la esposa que por dentro ya comenzaba a pensar en la falta de consideración del taxista para con su pequeño, si consideramos que el hombre se encontraba trabajando, eran casi las 4 de la mañana y era un día jueves, la esposa suponía que el pequeño debería ir al colegio al día siguiente, pero claro, si el padre no tenía reparos en hacerlo pasar la noche en el taxi ya se imaginaba que tal vez aquel pequeño no asistiría al colegio.





El esposo conocedor de la personalidad de su esposa se imaginaba qué debía de estar pasando por su cabeza y en cierto modo compartía la desaprobación de esta para con el taxista, así que volteó su cabeza para observar nuevamente al pequeño, sin embargo, el pequeño ya no se encontraba ahí, no había nadie en el maletero, le hizo una mueca a su esposa y esta volteó para ver lo que pasaba, pero, no estaba, el pequeño no estaba mas. La pareja le avisó al taxista que su pequeño de 7 años había desaparecido que ya no estaba más en el taxi, que se detuviera para ver si es que no se hubiera caído.





El taxista sin embargo simplemente suspiró y siguió manejando como si nada, a lo que la pareja casi reacciona para increparle su conducta cuando este comenzó a hablar antes de que estos comenzaran.





Les pidió disculpas y sonrió con lo que la pareja quedó desconcertada, ante lo cual el taxista comenzó con su explicación. Les explicó que aquel niño de 7 años era su hijo el cual en ese entonces tendría 22 años si es que no hubiera fallecido victima de cancer.





Resulta que el pequeño que ellos vieron era en realidad su alma, la cual acompañaba a su padre por las noches, no les había explicado esto antes para que no se asustaran, pensó que no se darian cuenta como tantos otros pasajeros a los que había llevado antes.





la pareja se quedó helada de la impresión, no atinaban a decir nada, tampoco dió tiempo para más ya que llegaron a su destino, pagaron al taxista y vieron como este se perdía por la madrugada limeña. Solo después de unos minutos de estar parados en la puerta de la casa reaccionaron, se miraron y entraron en la casa.





Ya en su dormitorio y a punto de dormir la esposa le dijo al esposo, tiene sentido, ¿qué cosa? preguntó el esposo, ¿no te diste cuenta? dijo ella, el taxista tendría sus 65 años, como es que iba a tener un hijo de 7 años!!!!!.

lunes, 5 de noviembre de 2007

La Ouija


Quien no ha jugado o por lo menos a escuchado alguna historia o experiencia de alguna persona cercana o no tan cercana acerca de este juego (para algunos) cabala para otros, tonteria para otros tantos, pero inexplicable para todos. Antes de contar la historia que tengo en mi archivo de memorias pasadas, quiero precisar que no es una historia que le paso a un amigo de un amigo, sino fue algo que me paso realmente a mi, y hasta el día de hoy no puedo explicarme.




Luego de terminar la secundaria, por esas cosas de la vida, empezamos a frecuentarnos aun más con compañeros de clases, con los cuales no saliamos regularmente, fue así que se nos dió por "jugar" con lo desconocido, ya habíamos visto como lo hacían algunas amigas y no reparamos en que meterse en terrenos desconocidos podría resultar algo peligroso.




Nuestra primera incursión fue en el departamento de Carito, una chica de mi clase, ella viajaría pronto a Japón así que se nos dió por visitarla seguido. No recuerdo de quien fue la idea, solo se que sin querer queriendo ya habíamos tomado una hoja de papel, diseñado en ella todo lo que debía contener y sacado de algun bolsillo una moneda de 20 centavos de nuevo sol.




Eramos en total cinco personas, Daniel, Dan, Carito, Harumi y yo, todos deseosos de ver que nos depararía la Ouija, empezamos a llamar a un espiritu, al rato empezó a moverse la moneda con los dedos de todos (menos de Daniel que no quizo participar), y para emoción nuestra todo transcurrió con normalidad, preguntas como quien se casaría primero, quien sería el primero en andar en coche, incluso si el equipo de futbol se haría con el titulo ese año. No voy a entrar en detalles, solo se lo que ví y sentí esa tarde, aquella moneda se movía sobre las letras que habíamos dibujado, y no solo eso sino que tambien, contestaba a nuestras preguntas sin dudar siquiera. Una vez satisfecha nuestra curiosidad decidimos dar por terminada la sesión y despedimos a aquel espiritu que tan cortesmente había despejado algunas dudas sobre nuestro futuro.




A estas alturas, 15 años despues de aquella tarde no recuerdo siquiera si es que se llegó a cumplir siquiera alguna de las predicciones de aquella tarde, creo que nunca le prestamos atención. Lo que nunca olvidaré fue lo que pasó el día siguiente.




Volví al día siguiente al departamento de Carito, junto con Daniel y Pedro, que ya se había enterado de la exitosa sesión que habíamos llevado y quería experimentar en carne propia el fenómeno. Comenzamos nuevamente con el ritual, preparamos la hoja de papel y sacamos una moneda que nos serviría de guía en este viaje. Nuevamente Daniel no quiso participar aduciendo que prefería ser solo un observador, muchos años después me enteraría el porque de su negación. La sesión empezó con normalidad, convocamos a un espiritu, no tengo idea si fue el mismo del día anterior, cuando ya empezamos a perder el interés Pedro se retiró de la sesión pidiendo permiso al espiritu, este lo dejo salir, luego le tocó el turno a Carito, pero, esta vez algo salió mal, no quería que se retirara de la sesión, de repente la moneda empezo a moverse por la hoja, solo Carito y yo teniamos nuestros dedos sobre ella y empezo a escribir cosas como Carito tu me gustas, yo siempre te observo, cuando vas a ducharte yo estoy observandote!!!!.




Todos nos congelamos, al principio pensaron que era una broma de mi parte, habíamos estado jugando por horas y ya pasaba de la medianoche. Cuando se dieron cuenta de que no era una broma mia, fueron a llamar por teléfono, a unas compañeras de la clase que tenían mucha más experiencia que nosotros en estas cosas. Cuando Pedro y Daniel volvieron no los veía muy contentos, no pregunte nada en ese momento por no asustar más a Carito o quizás por no asustarme más yo mismo. El espiritu seguía "escribiendo" cosas ofensivas, fue entonces que Daniel decidió intervenir y le preguntó al espiritu si este era el diablo, a lo que respondió "NO", sin confiar mucho en esta respuesta Daniel cambió la pregunta: ¿eres quien estoy pensado que tu eres?, la respuesta fue "SI", daniel pensaba que este espiritu era el diablo.




Despues de unos minutos de confusión se decidió a buscar una biblia, y oh! sorpresa, no había ninguna en el departamento. Acto seguido Daniel bajo un piso y tocó la puerta de la vecina de Carito, le abrió la puerta una señora a la cuál le explicó que nos encontrabamos haciendo un trabajo del curso de religión y necesitabamos de una biblia, increiblemente la señora no dudo un segundo y vovió a la puerta con esta, recuerden que era casi la una de la mañana.




Daniel subió con la biblia y la abrió delante de nosotros, se que no me van a creer pero esta se abrió en el salmo 23:4 y Daniel se tranquilizó mientras leía "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehovah moraré por días sin fin".



Daniel siempre fue deboto, incluso ayudaba en el catecismo del colegio cuando se preparaba a los chicos para la confirmación. Luego de leer el Salmo supo que no estaba solo, se armo de valor y nos contagió a todos, soltamos la moneda (cosa que dicen nunca debe de hacerse) y nos tomamos de las manos para rezar y prometer que nunca jamas volveríamos a jugar la Ouija.



Mientras volvíamos a nuestras casas, Pedro me contó que cuando fueron a llamar por teléfono, este no tenía línea, ni siquiera daba tono.

miércoles, 31 de octubre de 2007

El Camarote


Es curioso como puedes interesarte por temas misteriosos y núnca toparte con un alma en pena o alguna anécdota de esas que crean interesantes sobremesas en reuniones entre amigosy una multitud de botellas vacias, o fogatas de campamentos o reencuentros de promoción. Puedes pasarte la vida aguzando los sentidos, intentando ver en cada rincón oscuro y polvoriento sin tener nunca suerte. Pero lo que sucede es, que es siempre alguien más quien relata cosas que les han pasado y es en medio de esta atmósfera de misterio en esas tertulias interminables, cuando los temas del trabajo diario, los chismes de viejos amigos que ya no ves de tiempo o las conversaciones de las chicas que te gustaban en el colegio se acaban, cuando alguién que tu conoces de tiempo, de plena confianza tuya y que no nesecita captar la atención de nadie, empieza a contar una de esas historias.

Aprovechando las vacaciones de verano, Daniel acepta la invitación de unos amigos para conocer la capital arqueológica de América, Cuzco. Su anfitrión, el tio de un compañero de la facultad de derecho en la universidad, los invitaban a pasar una semana en la ciudad imperial. Se instalaron en un inmueble de la zona judicial de la región que fue acondicionado para la ocación, aprovechando que señor ocupaba un cargo de importancia en la institución.
Las primeras noches fueron de desenfreno entre borracheras y discotecas con su compañero de facultad, su hermano y un primo de ellos. Tras las noches de juerga los cuatro amigos regresaban a dormir a aquella instalaciones, acondicionada para cinco ya que el tío, debía pasar también una temporada destacado en aquel momento en la zona.

Una de aquellas noches en que el alcohol fue uno de los elementos más abundantes, retornaron de una incurcion por la vida nocturna cuzqueña y se distribuyeron como era habitual en las dos habitaciones. Los hermanos en la primera habitación, que realmente era una recepción de despacho con un pequeño baño, y la segunda una más amplia con un camarote que Dany compartia con el primo de sus amigos y una cama simple para el tio.

las luces se habían apagado ya y el sueño había caido sobre ellos cuando un ruido de golpes metálicos despertaron a todos. los pesados y rítmicos golpes venían de la primera habitación, lo extraño es que no se escuchaba nada de los dos hermanos que la ocupaban; solo equel ruido golpeando pesadamente contra el suelo. Daniel que ocupaba la parte de arriba del camarote encendió las luces y puesto que la cabecera de su literara esta más próxima a la puerta se asomó, sin necesidad de bajarse de la litera, para ver la fuente de aquellos ruidos, nunca hubiese imaginado una escena más delirante.

En la penúmbra de la otra habitación se encontraba un hombre vestido con pantalón negro y casaca verde, parado al pie de la cabecera del camarote aún ocupado por ambos hermanos. El sujeto aferraba la estructura con ambas manos y la azotaba contra el suelo una y otra vez, con todo y ocupantes que se hallaban petrificados de espanto mientras que él seguía sacudiendolos sin inmutarse hasta que se detuvo para tornar su rostro y ver directo a los ojos de Daniel con una mirada vacia y ausente.
¡A Daniel se le pasó la borrachera en una! Muerto de espanto no articuló palabra alguna, sino que volvio a introducirse en su cama negandose lo que acababa de ver.
Con el cese de los ruidos, los hermanos empezaron a llamar a su padre con gritos histéricos, entonces, Dani reaccionó y bajo de la cama en un santiamén y fue al otro cuarto. En el momento que entraba a la otra habitación, el menor de los hermanos, que ocupaba la litera superior, entró cual alma que lleva el diablo gritando: "¡Yo no me duermo en ese cuarto!"
Daniel prendió las luces de la otra habitación y el sujeto de los pantalones negros y de casaca verde ya no se encontraba allí. El hermano mayor, que aún se encontraba arropado de pies a cabeza muerto del susto no mencionaba una palabra.

Tras revisar rápidamente la habitación Dani retornó a la suya, donde ya la confusión reinaba. Halló que su litera estaba ocupada por el hermano de su amigo de clases que no paraba de repetir su intención de no pasar una noche más al otro lado. Para esto el tio de los chicos ya estaba en pie tratando de tranquilizar al sobrino histérico instalado en la litera que apenas segundos antes Daniel ocupaba.
-"¿Qué paso Daniel, viste algo?"
-"Nada señor, no hay nada" (si le cuento lo que acabo de ver, tan solo diría que soy un borracho de mierda)
-¡Este sobrino maricón, callate ya carajo! ¿Para eso tomas, cojudo? Dani ¿Crees en las almas en pena?
-Eh... No señor.
-Pues hasme el favor de dormir en la otra habitación o este marica de mierda no nos va a dejar dormir. No tienes miedo ¿Verdad?
-Ah... n, no señor...

Dani se mudó a la litera vacía mientras que su amigo parecía no reaccionar. Daniel confiaba que lo que acababa de ver tan solo sería resultado de la generosa ingesta alcohólica. Pero solo para cercionarse se animó a preguntarle a su amigo:

-¿Qué paso?
-Daniel, te lo juro, !Había un tipo aqui mismo en mi cabecera sacudiendo la cama con todo y nosotros dentro!
-¡No jodas!
-"¡Te lo juro!"
-"¿Quién era, cómo iba vestido?"
-"Vestía un pantalón negro y una casaca verde. Núnca lo había visto antes, !Te juro que no lo conozco!
-"¡Puta madre! y ahora ¿A dónde se habrá ido?
-"Se metió al baño"

Aquella noche vieron el amanecer filtrandose por la ventana mientras hacían la guardia para sercionarse de que el tipo no regresace a sacudirles la cama. Por la mañana, despues que el tio se fuese a tarbajar y con la llegada de los empleados a la cede, se pusieron a indagar acerca de la habitación y las cosas que alli pudieran haber pasado. Nadie les dió ninguna referencia acerca de algún acontecimiento macabro en la habitación, pero uno de los funcionarios menciono algo acerca de un accidente en un puesto de vigilancia militar cerca, donde un soldado de guardia decidió acostarse un rato ya que el oficial acargo se hallba ausente y se subió a la litera con todo y arma de servicio,. escapándosele un tiro que mató a su compañero que dormia en la litera de abajo, y que las camas que estaba utilizando provenían del mencionado puesto.

Las siguientes noches tan solo atinaron a regresar mas borrachos, para que ningún muerto pudiese levantarlos, aúnque tubiese que voltear las camas.

Bienvenidos

Bienvenidos a amarresperu, este es un blog que se encuentra ligado a la página web www.amarresperu.com en la que encontrarás información mistica acerca del Perú, su pasado y presente. En este blog publicaremos historias basadas en esoterismo, leyendas y mitos gracias a la colaboración de Masaru y de este su servidor, espero que lo disfruten