jueves, 22 de noviembre de 2007

Amor Maternal


Una de las primeras historias que me contaron fué en el colegio, en la primaria para ser más exacto. Se acercaba el día de las madres, que aquí en Perú se celebra el segundo domingo de mayo de cada año. La historia la contó una de mis profesoras de aquella época, en el salón de clases, me imagino que lo que buscaba era hacernos ver el inmenso cariño que una madre puede sentir por sus hijos, sin embargo, cuando tienes 10 u 11 años, una historia como esta puede ser vista de otra manera.


Cuentan que en el hospital Edgardo Rebagliati de Lima, una enfermera que acababa de entrar al turno de la noche y empezaba a hacer su guardia recorriendo los pasillos de aquel inmenso hospital escucho una voz proveniente de una de las habitaciones de la zona de maternidad, al entrar a la habitación se encontró con una mujer que trataba de ponerse en pie de la cama en la que se encontraba, el camisón que llevaba puesto estaba manchado con sangre y la mujer al ver a la enfermera le empezó a decir que su recien nacido se estaba asfixiando que vaya a verlo, que lo ayudara, la enfermera trató de calmar a la señora, que amenazaba con ir ella misma si es que la enfermera no se dirigía cuanto antes a ver al recien nacido en la sala en donde descansaban todos los bebés. La enfermera le dijo que no se moviera, que se calmara, tal vez, la mujer había dado a luz por cesárea y el corte se le estaba abriendo debido al esfuerzo, por ello la sangre en el camison. Entonces salió hacia la sala de los bebés donde efectivamente encontró al recien nacido asfixiandose debido a una mala posición en la que dormía, lo tomó en sus brazos y le dió algunas palmaditas.


El bebé comenzó a llorar, así que la enfermera empezó a acurrucarlo para que se durmiera. Justo en esos momentos llegaba otra enfermera del turno, a la que le tocaba ese recorrido. La miró extrañada y le preguntó que hacía ella por ahí y si se había equivocado en su recorrido. La enfermera le explicó lo ocurrido y fué a buscar al doctor en emergencias ya que debían ir a ver a la madre de la criatura que debía estar necesitando que la cosa nuevamente.


Al llegar a la habitación la encontraron vacía, ni siquiera había restos de sangre, la enfermera pensó que se había confundido de habitación por un momento, sin embargo esa era la habitación. Al llegar el personal para el cambio de turno se enteraron de lo ocurrido y empezaron a indagar por el bebé con la enfermera que lo había salvado de una muerte segura. Al indicarle a una de las enfermeras cuál era el bebé, esta leyó los datos para ver quien era la mamá de la criatura. Al principio se desconcertó, luego le preguntó a la enfermera de la hazaña si estaba segura, esta le respondió que sí. Resulta que la mamá de aquel recien nacido había tenido un embarazo complicado y había muerto durante el parte en el turno de la mañana, aquella enfermera había asistido al parto.

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