
Quien no ha jugado o por lo menos a escuchado alguna historia o experiencia de alguna persona cercana o no tan cercana acerca de este juego (para algunos) cabala para otros, tonteria para otros tantos, pero inexplicable para todos. Antes de contar la historia que tengo en mi archivo de memorias pasadas, quiero precisar que no es una historia que le paso a un amigo de un amigo, sino fue algo que me paso realmente a mi, y hasta el día de hoy no puedo explicarme.
Luego de terminar la secundaria, por esas cosas de la vida, empezamos a frecuentarnos aun más con compañeros de clases, con los cuales no saliamos regularmente, fue así que se nos dió por "jugar" con lo desconocido, ya habíamos visto como lo hacían algunas amigas y no reparamos en que meterse en terrenos desconocidos podría resultar algo peligroso.
Nuestra primera incursión fue en el departamento de Carito, una chica de mi clase, ella viajaría pronto a Japón así que se nos dió por visitarla seguido. No recuerdo de quien fue la idea, solo se que sin querer queriendo ya habíamos tomado una hoja de papel, diseñado en ella todo lo que debía contener y sacado de algun bolsillo una moneda de 20 centavos de nuevo sol.
Eramos en total cinco personas, Daniel, Dan, Carito, Harumi y yo, todos deseosos de ver que nos depararía la Ouija, empezamos a llamar a un espiritu, al rato empezó a moverse la moneda con los dedos de todos (menos de Daniel que no quizo participar), y para emoción nuestra todo transcurrió con normalidad, preguntas como quien se casaría primero, quien sería el primero en andar en coche, incluso si el equipo de futbol se haría con el titulo ese año. No voy a entrar en detalles, solo se lo que ví y sentí esa tarde, aquella moneda se movía sobre las letras que habíamos dibujado, y no solo eso sino que tambien, contestaba a nuestras preguntas sin dudar siquiera. Una vez satisfecha nuestra curiosidad decidimos dar por terminada la sesión y despedimos a aquel espiritu que tan cortesmente había despejado algunas dudas sobre nuestro futuro.
A estas alturas, 15 años despues de aquella tarde no recuerdo siquiera si es que se llegó a cumplir siquiera alguna de las predicciones de aquella tarde, creo que nunca le prestamos atención. Lo que nunca olvidaré fue lo que pasó el día siguiente.
Volví al día siguiente al departamento de Carito, junto con Daniel y Pedro, que ya se había enterado de la exitosa sesión que habíamos llevado y quería experimentar en carne propia el fenómeno. Comenzamos nuevamente con el ritual, preparamos la hoja de papel y sacamos una moneda que nos serviría de guía en este viaje. Nuevamente Daniel no quiso participar aduciendo que prefería ser solo un observador, muchos años después me enteraría el porque de su negación. La sesión empezó con normalidad, convocamos a un espiritu, no tengo idea si fue el mismo del día anterior, cuando ya empezamos a perder el interés Pedro se retiró de la sesión pidiendo permiso al espiritu, este lo dejo salir, luego le tocó el turno a Carito, pero, esta vez algo salió mal, no quería que se retirara de la sesión, de repente la moneda empezo a moverse por la hoja, solo Carito y yo teniamos nuestros dedos sobre ella y empezo a escribir cosas como Carito tu me gustas, yo siempre te observo, cuando vas a ducharte yo estoy observandote!!!!.
Todos nos congelamos, al principio pensaron que era una broma de mi parte, habíamos estado jugando por horas y ya pasaba de la medianoche. Cuando se dieron cuenta de que no era una broma mia, fueron a llamar por teléfono, a unas compañeras de la clase que tenían mucha más experiencia que nosotros en estas cosas. Cuando Pedro y Daniel volvieron no los veía muy contentos, no pregunte nada en ese momento por no asustar más a Carito o quizás por no asustarme más yo mismo. El espiritu seguía "escribiendo" cosas ofensivas, fue entonces que Daniel decidió intervenir y le preguntó al espiritu si este era el diablo, a lo que respondió "NO", sin confiar mucho en esta respuesta Daniel cambió la pregunta: ¿eres quien estoy pensado que tu eres?, la respuesta fue "SI", daniel pensaba que este espiritu era el diablo.
Despues de unos minutos de confusión se decidió a buscar una biblia, y oh! sorpresa, no había ninguna en el departamento. Acto seguido Daniel bajo un piso y tocó la puerta de la vecina de Carito, le abrió la puerta una señora a la cuál le explicó que nos encontrabamos haciendo un trabajo del curso de religión y necesitabamos de una biblia, increiblemente la señora no dudo un segundo y vovió a la puerta con esta, recuerden que era casi la una de la mañana.
Daniel subió con la biblia y la abrió delante de nosotros, se que no me van a creer pero esta se abrió en el salmo 23:4 y Daniel se tranquilizó mientras leía "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehovah moraré por días sin fin".
Daniel siempre fue deboto, incluso ayudaba en el catecismo del colegio cuando se preparaba a los chicos para la confirmación. Luego de leer el Salmo supo que no estaba solo, se armo de valor y nos contagió a todos, soltamos la moneda (cosa que dicen nunca debe de hacerse) y nos tomamos de las manos para rezar y prometer que nunca jamas volveríamos a jugar la Ouija.
Mientras volvíamos a nuestras casas, Pedro me contó que cuando fueron a llamar por teléfono, este no tenía línea, ni siquiera daba tono.
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